lunes, 19 de septiembre de 2016

MARCAS

Tengo ganas de escribirte,
de escribirte día y noche,
de escribirte luz y sombra,
vestida y desnuda,
perfecta (y) recién levantada.

De escribirte tantos te quieros en la piel
como lunares hay en el resto del mundo,
con la punta de mis dedos,
-incluso alguno con tinta-,
hasta dejar marca
de la que no se ve.

De escribirte canciones malas de madrugada,
de carrerilla
y sin estribillo,
pero que te hicieran sentir protagonista.

De llenar aceras y carreteras con tu nombre
y así hacer del mundo un poema,

y dedicártelo a ti.